Mi experiencia en la oposición 2022
- am,g

- 17 oct 2023
- 3 Min. de lectura
“Mi experiencia en las oposiciones en 2022” o “el año que lo cambió todo”
- Andrea, ¿desde ese año eres maestra?
- No exactamente… De hecho… todo lo contario. Verás, te cuento…
¿Te acuerdas de ese día en Marzo de 2020 cuando nos dijeron que ya no podríamos salir a la calle?
El famoso confinamiento…
Pues yo estaba a punto de empezar (en concreto a la semana siguiente) las últimas prácticas de la carrera de magisterio. Estaba ilusionada, emocionada y feliz a partes iguales, las prácticas siempre han sido experiencias super enriquecedoras para mi, y esas iban a ser las más importantes: las que más duraban y donde más cosas como profe REAL tenía que hacer.
Pero, como seguro a ti también te paso, la vida cambió los planes.

Eso sí, mi motivación por convertirme en maestra de primaria no hizo más que agrandarse durante el confinamiento y, al año siguiente, conseguí trabajar como maestra en un cole concertado de mi ciudad.
Ese año fue increíble, me enamoré completamente de la profesión y, en concreto, de ser tutora.
El año siguiente, no trabajé en ningún cole, me dediqué únicamente a estudiar las oposiciones docentes con un único objetivo: sacar la máxima nota posible y trabajar como profe.
Nunca me hubiera imaginado sacrificar tanto esfuerzo por un examen. Yo, que tanto me había costado estudiar durante la ESO, que me había costado horrores concentrarme desde siempre, había encontrado mi pasión y eso me hizo dedicarme en cuerpo y alma a ese examen.
Dichoso examen. Ahora os cuento.

Durante ese año llegué a mis límites: me levantaba muy temprano para estudiar (mucho) y me acostaba tarde. Vivía pensando cosas de la oposición. Caminaba escuchando mis propias grabaciones de mis temas. Llevaba una libreta donde repasar en cualquier tiempo-muerto que encontrara.
Y, algo que para mi fue muy importante, me gasté un dineral en cursos y cosas para mejorar la oposición. El año anterior había conseguido mis primeros ingresos. Tenía un sueldo como maestra y había conseguido ahorrar una cierta cantidad que para mí era considerable en esos momentos.
Yo, que vivía con mis padres, y no tenía ningún gasto que me atara a nada, me gasté todos mis ahorros en cursos de internet (para mejorar mis temas), libros sobre educación y temario para mejorar el mio propio.
Siempre pensando “es una inversión” “en cuanto empieces a trabajar los recuperarás”.
Pues no fue así.

Llegó el día del examen y yo iba muy nerviosa con una cosa clara en mi mente: demostrar en esas dos horas todo un año de estudio.
Del examen salí desilusionada, no había tenido mucha suerte con el tema que me había tocado pero lo defendí lo mejor que pude.
Y llegaron las notas.
Buena.
Muy buena.
Mucho mejor de lo que me esperaba.
Y después esperar la 2º parte del examen: la exposición oral.
Todos los días ensayaba mi exposición, practicaba en cada para tenerlo todo muy medido.
Y llegó el día.
Salió bien. Muy bien.
Salí eufórica por los buenos comentarios del tribunal.
Y cuando vi la nota por la tarde estaba feliz.
Esta vez la suerte si se había portado bien conmigo.

Después, queda esperar que se baremen los méritos y salgan las listas.
Sabría que no tendría plaza (en la especialidad de primaria y sin experiencia es muy complicado) pero estaba ilusionada con trabajar pronto y cumplir mi sueño: ser profe.
Con la buena puntuación en la parte del examen pensaba que así sería.
Pero las listas no suelen funcionar como deben. Aunque este es otro tema.
Supongo que cada situación tiene lo suyo.
Ahora me encanaría leerte.
¿Cómo ha sido tu experiencia en las opos?
Gracias compi.




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